Colombia

Parques Nacionales Naturales de Colombia

Como seguramente has leído nuestras publicaciones anteriores, ya sabes que nuestra riquísima historia y la influencia de un pasado multiétnico han dado lugar a un patrimonio cultural muy variado y casi interminable. Hoy, sin embargo, vamos a abordar nuestro patrimonio natural, igual de mágico e impresionante y, de hecho, muy ligado al cultural.  

Colombia es uno de los países que conforman el grupo élite de países megadiversos del planeta. Esto nos permite ostentar con mucho orgullo algunos récords en materia de biodiversidad: somos el país con mayor número de aves y mariposas, por ejemplo. Esta gran biodiversidad está preservada en 59 áreas naturales protegidas que representan un poco más del 10% de la superficie del país y que han sido designados Parques Nacionales Naturales. 

Desde selvas tropicales y manglares, hasta desiertos, picos nevados y arrecifes, la variedad de ecosistemas protegidos de Colombia es impresionante. Además, muchas de estas áreas cuentan con comunidades indígenas o afrodescendientes endógenas, lo cual traslada su importancia también al plano cultural. Para entrar en materia de una vez, acá te dejamos una pequeña muestra con alguno de los tesoros naturales de nuestro país: 

1. Chingaza

“La fábrica de agua

– Área: 766 km2

Un recorrido de apenas 3 horas y media desde Bogotá te permite cambiar todo el cosmopolitismo y ajetreo de nuestra metrópoli de concreto, por la mística y la tranquilidad del paisaje andino. El parque nacional Chingaza, en plena cordillera de los Andes, no solo es la fábrica del 80% del agua que se consume en nuestra capital, sino que también sirve de hogar a nuestro emblemático oso de anteojos, a uno de los felinos más grandes de América, el puma, y al rey de los cielos andinos, el impresionante cóndor, entre muchas otras especies. Además, el parque es punto clave de conservación de un ecosistema muy escaso en el planeta, el páramo. Colombia posee alrededor del 50% de todos los páramos dl mundo y es uno de solo seis países que se dan el lujo de tener estas fábricas de agua.

La relevancia histórica del parque no solo radica en que ha sido clave como fuente de recursos vitales para Bogotá, sino también en el impacto que ha dejado en nuestro patrimonio cultural, pues fue el hogar de los Muiscas por más de 10.000 años. La huella mítica de este grupo indígena aún se siente en las innumerables historias y leyendas que narran su estrecha relación con la naturaleza y las lagunas sagradas, muchas de ellas lugares de devoción espiritual.

2. Tayrona

Fuente: El Tiempo

Por un turismo más responsable

– Área: 150 km2

A solo 34 km del centro de Santa Marta, unos 40 minutos en carro, encontrarás una de las gemas escondidas de la Sierra Nevada y de la costa Caribe colombiana en general: el Parque Nacional Natural Tayrona. Además de contar con un paisaje único, como sacado de un cuento de ciencia ficción, con sus emblemáticas y gigantescas rocas que bordean el oleaje, el Tayrona cuenta con innumerables e increíbles playas y ensenadas que no solo atraen a turistas de todo el mundo, buscando asolearse bajo sus palmeras de cocos, sino también a entusiastas de la biodiversidad y el senderismo.

El parque sirve de refugio a una gran variedad de plantas y animales, e incluso de algunas comunidades indígenas que aún habitan el lugar. El jaguar y el oso hormiguero, por ejemplo, son algunas de sus especies animales terrestres más grandes. Por otro lado, miles de avistadores de aves llegan al parque cada año tras la inmensa variedad de especies de aves, unas 350; y ni hablar de las especies marinas que hacen hogar en sus aguas. De ahí la importancia de su conservación, ya que su fácil acceso e infraestructura turística hace que sea una de las áreas protegidas más afectadas por el turismo. 

3. Sierra Nevada de Santa Marta

Fuente: Medellín Guru

Nieve y flow Caribeño

– Área: 3.830 km2 

¿Nieve en pleno Caribe? Suena insólito, ¿no? Pero es posible en Colombia. Con una altitud máxima de 5.700 metros, a ¡apenas 40 km de la costa del mar Caribe!, y distribuido entre tres departamentos, la Sierra Nevada de Santa Marta es, realmente, un lugar único en el planeta. No solo es una de las cordilleras costeras más altas del mundo, es también una fuente fluvial importantísima y un sitio lleno del más puro misticismo precolombino. 

Con el coraje suficiente, una excursión por el parque te permite estar en todos los pisos térmicos existentes en el país, según la altura en que te encuentres: desde las cálidas playas del Caribe hasta los más fríos glaciares de la cumbre. Para las cuatro etnias indígenas que aún habitan estas tierras, descendientes de una misma familia y aún emparentadas entre sí, los picos nevados son el centro del mundo. Gracias a esta presencia nativa, la Sierra Nevada aún alberga asentamientos que son verdaderos tesoros y que en muchos casos solo son accesibles después de largas horas de camino. 

4. Los Nevados

Fuente: Tierra Colombia

Café para el frío

– Área: 583 km2

Alzándose como una impresionante fila de picos volcánicos nevados, el Parque Nacional Natural de Los Nevados está bordeado por tres de las ciudades más grandes del eje cafetero, Manizales, Pereira e Ibagué. Gracias a su altitud variada, el parque cuenta con selvas nublosas en el Valle del Cocora y páramos en las partes más bajas, hasta verdaderos glaciares en sus picos más altos. Esta variedad de pisos térmicos ofrece a exploradores y senderistas algunas de las vistas más hermosas de la cordillera andina de nuestro país, y una atmósfera de calma y buena energía sin igual. Su importancia hídrica radica en sus páramos que surten de agua a gran parte de la región y a varias comunidades indígenas que aún habitan en su territorio. 

Si te animas a escalar estos majestuosos picos, no olvides algunos consejos básicos para evitar el mal de altura a medida que subes: mantente hidratado, detente de vez en cuando para aclimatarte a cada piso térmico y usa ropas y calzado adecuados para protegerte del frío. ¡Ah! Y recuerda llevar mucho protector solar, estarás más cerca del sol que nunca. 

5. Serranía del Chiribiquete

Fuente: ONU Medio Ambiente en Twitter

” La maloca del jaguar”

– Área: 43.000 km2

Considerado como uno de los lugares más inexplorados del mundo, el Parque Nacional Natural Serranía del Chiribiquete es el área protegida más grande del país y el parque nacional de bosque tropical protegido más grande del mundo. Está ubicado en el extremo noroccidental de la cuenca Amazónica y fue el último territorio es ser denominado Parque Nacional Natural. En 2018, fue declarado por la UNESCO como patrimonio mixto de la humanidad (natural y cultural) dada su importancia para la biodiversidad del planeta y para la preservación de la cultura ancestral. En las imponentes paredes de sus tepuyes, unas de las formaciones geológicas más antiguas del mundo, se han encontrado más de 70,000 de pinturas rupestres, quizás realizadas por los indígenas Karijona, ya extintos, representando jaguares, plantas y rituales. Gracias a esto, el parque recibió su nombre, pues la hermosa traducción de Chiribiquete es “cerro donde se dibuja”. 

Con la firma del Acuerdo de Paz y el retiro de la guerrilla, Chiribiquete ha experimentado un boom mediático y científico gracias a su riqueza natural y cultural. Aunque su acceso aún esté fuertemente restringido, es posible hacer visitas aéreas con operadores turísticos autorizados. A pesar de esto y de ser un lugar designado para la conservación, la deforestación, cultivos ilícitos y la ganadería amenazan a miles de especies y hábitats únicos en el planeta. 

6. El Cocuy

Fuente: El Tiempo

Perlas blancas de hielo y nieve

– Área: 3.060 km2

El Instituto de Parques Nacionales de Colombia describe a la Sierra Nevada de El Cocuy como un rosario de perlas blancas que brillan a la luz del sol cuando se le ve desde arriba. No podemos estar más de acuerdo con esta descripción. Ubicado al centro-oriente del país, este parque contiene la mayor masa glaciar de Colombia, conformada por 25 pisos de hielo y nieve que se extienden a lo largo de 30 km. El Cocuy es rico en páramos y en bosques andinos, por lo que abundan los frailejones, una especie de planta única capaz de aguantar la altitud de los páramos y que solo se encuentra en Colombia, Ecuador y Venezuela. 

El parque alberga el tercer pico más alto del país, el Ritacuba Blanco, a 5.410 metros sobre el nivel del mar y es sin duda la cumbre más impresionante y mágica de El Cocuy. Además, sirve de asentamiento a seis diferentes resguardos indígenas, que ven los picos nevados como recintos sagrados y lugar de culto de sus ancestros. Desafortunadamente, el cambio climático amenaza a este majestuoso lugar con la pérdida de las capas blancas que cubren sus picos. 

7. Old Providence McBean Lagoon 

Fuente: Colparques

Un parque de agua de siete colores

-Área: 10 km2

Si hasta ahora pensabas que todo era selva y montaña en nuestros parques nacionales, te presentamos al Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon. Este parque es la única área protegida ubicada en pleno Caribe Oceánico y uno de solo tres parques nacionales que cuentan con arrecifes de coral. Con 32 km, la barrera coralina es la segunda más extensa del Caribe y protege a parte del tercer arrecife más grande del mundo. De hecho, los coloridos arrecifes de este parque, han hecho que sus aguas sean bautizadas como el “mar de siete colores”. No hay duda de que Old Providence McBean Lagoon es uno de los mejores lugares para bucear en este lado del mundo. 

El parque está ubicado al noreste de la Isla de Providencia, en el Archipiélago de San Andrés, Santa Catalina y Providencia, el único departamento insular de Colombia. El área se extiende por casi 10 km2 y fue declarado parque nacional en 1995, para contrarrestar el daño causado por las actividades hoteleras que ponían en riesgo su ecosistema. 

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