Colombia

Un paraíso emplumado

Colombia forma parte de un selecto grupo conformado por los 18 países megadiversos: aquellos que en su territorio albergan la mayor cantidad de especies animales y vegetales del planeta. Esta megadiversidad es la responsable de que ostentemos el primer lugar en número de especies de aves en todo el mundo, con más 1.900 especies registradas oficialmente (el equivalente al ¡20% de las aves del planeta!) convirtiendo a nuestro país en un paraíso para los ornitólogos y para cualquier entusiasta del avistamiento de aves. La variedad es tal, que aún en años recientes se siguen descubriendo nuevas especies.

Ante esta diversidad, y con 76 especies que solo se encuentran en Colombia, cabe conocer cuáles son algunas de las aves más raras y únicas con las que contamos.

Oropéndola del Baudó (Psarocolius cassini)

Fuente: Cornell University

Esta especie, sumamente rara, solo se halla en un área de unos 4.500 km2, en el departamento del Chocó, en el noroeste del país, y solo ha podido verse en lugares aislados en las cercanías del río Baudó. La rareza de esta especie, sumada a la desafortunada deforestación de su hábitat, hacen que su población se estime en no más de 2.500 ejemplares. Por esta razón, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la ha clasificado como especie en peligro. Si, como se cree, existiesen más colonias, cuya ubicación actual es desconocida, el panorama podría mejorar solo un poco.

Colibrí picoespada (Ensifera ensifera)

Fuente: Cornell University

Si Colombia tiene el mayor número de especies de aves, no es de extrañar que también tenga el mayor número de especies de colibríes. El colibrí picoespada es realmente único: es el único pájaro con el pico más largo en relación al resto de su cuerpo. Este pajarito puede llegar a medir más de 20 cm, de los cuales 12 cm corresponden a su pico solamente.  La longitud del pico es una adaptación evolutiva que le permite acceder al néctar de cierto tipo de flores largas y estrechas que se encuentran en su hábitat.

Colibrí del sol (Coeligena orina)

Fuente: Cornell University

Este extraordinario colibrí ha demostrado ser muy escurridizo para la comunidad científica. Fue avistado por primera vez en el Páramo de Frontino, en Antioquia en los años 50. Por años fue un misterio, hasta 2004 cuando se le volvió a ver en lo que hoy es la Reserva Colibrí del Sol –un área de aproximadamente 1.800 acres dedicada a la conservación de esta especie única. El colibrí del sol pesa apenas 7 gramos y mide 14 cm. Su nombre se debe a los intensos colores, casi metálicos, que brillan a la luz del sol. Se estima que la población está compuesta por ¡apenas 250 individuos!, por lo que su estado de conservación se encuentra, sin duda, en rojo.

Lorito o periquito orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis)

Fuente: Birds Colombia

A pesar de tener los colores que generalmente se asocian con Brasil, el lorito orejiamarillo es 100% colombiano. Y es que, ¿cómo no íbamos a tener nuestro propio loro en el medio del trópico? De hecho, tenemos cinco especies endémicas de loros, de las cuales este lorito es sin duda una de las más hermosas. Recibe su nombre por el intenso amarillo que se encuentra alrededor de sus oídos y ojos y sobre su frente y su pecho, contrastando con el verde del resto del cuerpo. Suele habitar zonas bastante altas, en las selvas nubladas y andinas del país. Su estado de conservación ha ido mejorando en los últimos años, pero aún se encuentra clasificado como en peligro, debido a la pérdida de su hábitat.

Paujil colombiano (Crax alberti)

Fuente: Daniel Uribe en Flickr

También llamado pavo piquiazul, por el azul claro que tiene en su pico, es el ave endémica más amenazada de Colombia. A la fecha, se calcula que la población ronda los 250 a 1.000 individuos solamente. La degradación y los cultivos ilícitos han sido en gran parte los responsables de la pérdida de su hábitat. Vive en las selvas tropicales del departamento del Magdalena, una zona única que sirve de hogar a muchas especies poco comunes de aves, reptiles y monos. Mide entre 80 y 90 cm y puede llegar a pesar hasta 8 kilos. Suele ser muy arisco y su capacidad de vuelo es relativamente baja, por lo que ante cualquier amenaza suele saltar a los árboles en busca de seguridad. Actualmente, se realizan grandes esfuerzos de concientización de la población local para proteger a esta especie y su hábitat.

Sin duda, ser el país con el mayor número de especies de aves en el mundo es todo un lujo, pero también acarrea una tremenda responsabilidad. Si esta pequeña muestra de algunas de las aves más hermosas y particulares de Colombia no te anima a visitarnos para verlas de cerca, quizás el deseo de conocer sus hábitats y las iniciativas que se llevan a cabo localmente para protegerlas lo hará.

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